El mejor ejercicio para lograr un Viaje Astral

Hace tiempo que no hablábamos de los viajes astrales. Pero recientemente retomé la práctica y hoy quiero compartir con ustedes la mejor técnica que he experimentado para lograr un viaje astral.

He decidido dividir en dos partes la publicación: la primera, explicando cómo hacer el ejercicio, para quienes pasan de rapidito y solo están interesados  en aprender esta técnica y, una segunda, contando un poco de mi experiencia con este ejercicio en particular.

Ejercicio para lograr un viaje o desdoblamiento astral

Este ejercicio nació de la mezcla de varios consejos y técnicas que he probado y, hasta ahora, es la que me he dado mejores y más rápidos resultados.

Cuando te acuestes dispuesto a dormir, con los ojos cerrados, debes concentrarte en tu respiración, poniendo especial énfasis en la inhalación, la cual debe de ser cada vez más profunda, sintiendo como tu cuerpo se llena de aire y como con cada inspiración te “inflas” cada vez más; sentirás como si tu cuerpo se hiciera cada vez más grande con cada inhalación.

A la vez que respiras de esta manera, repetirás en tu mente estoy fuera de mi cuerpo, una y otra vez.

En lo personal, el desdoblamiento se ha presentado en dos formas: la primera es desdoblarme mientras estoy en la práctica y la otra es quedarme dormida haciendo el ejercicio, pero en algún momento de la noche inicio el viaje astral conscientemente.

Como ven, es un ejercicio muy sencillo, pero extremadamente efectivo, así que atrévanse a ponerlo en práctica y, me encantaría saber cómo les va, así que no duden en compartir sus experiencias en los comentarios :)

Ahora, vamos a la segunda parte…

Mi experiencia con este ejercicio

Hace bastante tiempo comencé a experimentar con los viajes astrales, pero en algún momento dejé de practicar. 

Pasaron bastantes años, pero hace algunos meses ayudaba a mi mamá a ordenar algunas cosas y en un cajón me topé con el libro “Aventuras fuera del cuerpo”, el cual leí hace muchos años; emocionada le pregunté a mi mamá que hacía con ese libro y me dijo “¿Que no te acuerdas? Tú me lo recomendaste hace mucho cuando te comenté algunas cosas que me estaban pasando mientras dormía”.

La verdad, no recordaba eso, pero si recordaba muy bien que ese libro me había encantado, aunque a diferencia de mi mamá, yo solo tenía el libro digital (por cierto, si a alguien le interesa, lo puede descargar de nuestro librero). Le pedí si podía llevármelo y me dijo que si, así que lo lleve a casa y comencé a leerlo nuevamente, aunque esta vez lo he leído muuuy lentamente, un par de páginas una que otra noche, pero eso sí, cada vez que lo hago me fascino por la experiencia relatada por William Buhlman, autor del libro.

Así que, un par de noches después de estar leyendo el libro por segunda ocasión, decidí experimentar con una frase que Buhlman utiliza mucho para provocar sus propias experiencias, la cual es la que les he compartido en la descripción del ejercicio: “estoy fuera de mi cuerpo”, y empecé a recordar todos los consejos que años atrás había aprendido.

Recordé que algo que me daba buenos resultados era la concentración en la respiración, en especial un ejercicio que mezclaba un poco de visualización en el cual debes concentrarte cada vez que inhalas en sentir como tu cuerpo se hace más y más grande, como si se inflara un globo, hasta lograr el desdoblamiento. Pero esta vez estaba teniendo dificultades con la parte de la visualización.

Evoqué varios de los ejercicios que hace años me dieron mejores resultados, pero noté que algunos de ellos me costaban más trabajo en cuanto a concentración y no estaba logrando desdoblarme, así que empecé a combinar algunos y a experimentar con diferentes formas.

Al final, encontré que la sencilla combinación que expliqué en la primera parte de esta publicación, me daba resultados fantásticos. La primera noche que lo hice tal cual, tuve mi primer viaje astral después de muchos años, lo cual me alentó a seguir experimentando con esta forma y prácticamente siempre me da muy buenos resultados, aunque en formas distintas.

Por ejemplo, en algunas ocasiones, aunque no lo llamaría un viaje astral tal cual, si he tenido sueños muy vividos y controlados, donde tengo mucha consciencia de lo que está pasando y logro controlar algunas cosas, una especie de sueño lúcido.

Otras veces, como podría esperarse. el viaje ha iniciado al estar realizando el ejercicio. Pero lo que más me ha sorprendido, porque no me había pasado hasta ahora, es que algunas noches me he quedado dormida mientras hago el ejercicio, pero en algún punto de la noche despierto somnolienta y me encuentro repitiendo la frase mentalmente y a los muy pocos segundos el desdoblamiento se da.
Vale aclarar que no he experimentado estos diferentes resultados en una misma noche, cada uno se ha dado en noches distintas y no se han mezclado entre sí, es decir, si por ejemplo un día logro desdoblarme mientras hago la práctica, no me sucede el despertar más tarde o el tener sueños como los describí.

Quisiera comentar muchísimas cosas más sobre esta renovada experiencia de viajes astrales, pero esto ya se está yendo muy largo, por lo que más adelante les compartiré porque me gusta tanto el libro de “Aventuras fuera del cuerpo” y algunos consejos para lograr desdoblamientos astrales que he encontrado muy útiles, tanto de este libro como de otras fuentes y experiencias propias.

Atrévanse a experimentar, sin miedo y con muchas ganas de retomar su lado aventurero. Nada de lo que lean podrá acercarse a explicarles lo fantástico que es vivir un viaje astral por ustedes mismos.

¡Feliz Viaje!


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