El Camino Sufí

Diversas fuentes difieren en cuanto al origen del sufismo o camino sufí (conocido originalmente como تصوف taṣawwuf). Algunas afirman que este se derivo del Islam y otras que surgió mucho antes de la era cristiana en Persia y posteriormente fue integrado al Islam.

Cualquiera que haya sido su nacimiento, lo cierto es que esta ciencia del camino espiritual es rica en conocimiento esotérico y ofrece una interesante visión psicológica espiritual. Su finalidad es ofrecer al hombre una vía y practica que lo lleven al alcance de una conciencia superior y así comprender su relación con el Ser Supremo y llegar a la iluminación.

El Camino Sufí esta formado por varias técnicas, dirigidas por el Sheij (maestro) y basadas principalmente en la meditación, oración, ayuno, música, danza, poesía y cuentos, los cuales transmiten todo lo esencial para la apertura del corazón del seguidor, el cual es llamado Derviche. La gran mayoría de estos conocimientos son aprehendidos recorriendo el camino y mediante la auto-observación. El Sheij instruye a través de sermones en los cuales se intercalan historias, explicaciones del sentido profundo de “El Coran”, tradiciones, consejos para el comportamiento, etc.

En algunos otros ejercicios se recitan los nombres de el Supremo ya sea individual o grupalmente, se analizan los sueños y recuerdos del Derviche, se hacen meditaciones acompañadas de música o cantos sufíes, entre otros.

Una de las principales herramientas que han llegado mucho mas allá de los allegados de esta filosofía de vida, son los conocidos “cuentos o historias sufí” que no son solo relatos con cierta gracia o moraleja iniciatica; van mucho mas allá de ello, siendo una vía para el conocimiento, donde la metáfora se conjuga con la evolución espiritual y el conocimiento místico se revela a través de lo simple.

Mediante estos cuentos se pretende dar a conocer un nuevo mundo al seguidor de esta filosofía, ver reflejado un universo interior difícil de pasar desapercibido, conocer una inmensa sabiduría y abrir los ojos a mejores maneras de actuar y desarrollarse en sus mundos interiores y exteriores.

Actualmente la Tradición Sufí es sumamente compatible con nuestra vida cotidiana y apoyarse en algunas de sus practicas desarrolla la conciencia interna de nuestro Creador Divino, haciéndonos mejores personas. Dejemos que esta bella tradición haga eco en nuestras vidas y sirva a nuestros propósitos evolutivos.

Un pequeño cuento Sufí:
Vi un niño que llevaba una luz.
Le pregunté de dónde la había traído.
El la apagó y me dijo:
"Ahora dime tú dónde ha ido".
Hasan de Basra

4 comentarios...escribe el tuyo!

  1. MMM me parece que todos tendriamos que practicarlo, auque sea en pequeñas dosic en nuestra vida diria,no te parece?te mando un abrazo cosmico a la distancia amiga.....Iva

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  2. Hola hermosa! Bello camino a recorrer el Sufí.
    Vengo de tu otro blog, "Le Petite Monde de Lita", genial tu presentacion!. Francia...? ahhh! entonces tal vez nos conocemos de ahï!
    Besos.

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  3. Ivana: así es! si bien muchos no nos veremos atraídos por recorrer el camino Sufí al pie de la letra, hay practicas que podemos adoptar en nuestras creencias y vida diaria que seguramente nos beneficiaran...en mi caso, soy una admiradora de los cuentos/historias Sufies ya que encierran enseñanzas maravillosas de una manera sencilla y corta, pero extremedamente reflexiva. Estoy segura que en todos los caminos espirituales en la Tierra (lease religiones) hay cosas que podemos rescatar e incluír en nuestros caminos personales...y el Sufismo ofrece hermosas opciones!

    Un gran beso querida Ivana!!!

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  4. Elsie: tu tambien vienes reencarnando de aquellas hermosas tierras???...mira que si puede ser que por ahí hayamos compartido algo ;)
    Que bueno que tambien te gusta aquel blog, al cual debo confesar no dedico tanto tiempo como a este, pero es mi catarsis en muchos momentos...
    Un besote Elsie hermosa!

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