Vampiros de energía

Existe gente que cuando está cerca de ti pareciera dejarte desganado, cargado de energía negativa y en general con una sensación de molestia y malestar. A este tipo de personas se les conoce como vampiros de energía. 
Describiremos 3 tipos de vampiros energéticos con la finalidad de que los identifiques y elimines de tu vida… o por lo menos, logres neutralizarlos. 

Los demandantes. 
Este es el tipo de gente que parece hoyo negro porque se come toda la luz que hay a su alrededor. En cuanto estás con ellos, sus necesidades y carencias emocionales son tan profundas que te succionan la sustancia de la vida. 

Te desgastan. Te cansa su sola presencia. Este tipo de vampiros encuentran un problema en cada solución. Son más salados que un charal, más negativos que las drogas. Si se desmayan, en lugar de volver en “si”, vuelven en “no”. 

Les preguntas ¿Cómo estás? Y te atropellan con un contundente: “Mal”, seguido por un pliego petitorio de condenas y demandas. Todo les duele, entonces se lastiman. Los demás siempre son los culpables de sus situaciones. Los que están en su vida por estar… los que no, por su ausencia. 

Obviamente esta dinámica resulta muy cansada de sobrellevar, por lo que te vas alejando y por supuesto, esto desencadena nuevas quejas. Antes, porque tratabas de controlar su vida, ahora por tu abandono. 

Los vampiros demandantes te chupan la vida con sus exigencias. Vas a sus casas y no logras ni sentarte cuando ya te están pidiendo y agobiando; desde el: “Pásame un vaso de agua”, hasta el: “Ve a traerme tal cosa”. Demandan, demandan y demandan. 

Son el centro del universo, o mejor dicho, quieren que tú seas el centro de su universo pero no saben cómo decírtelo o hacértelo notar. Exigen y demandan tanta atención porque, en el fondo, también quieren ser el centro de tu universo. Quieren que tu vida gire en torno a la suya y a la velocidad y sentido que ellos llevan. 

Los mala vibra. 
Succionan tu aliento de vida, alegría, esperanza y sentimientos positivos. Son los clásicos que no pueden ver feliz a nadie. No pueden vivir un momento sano y agradable ni dejan a otros vivirlo porque les es incómodo, porque los enfrenta a su realidad de soledad, culpa o necesidades insatisfechas. Entonces derraman amargura y desaparecen cualquier momento de alegría, paz o diversión. Cortan el buen ambiente y cambian la alegría por silencios incómodos después de algún comentario, acción o explosión emocional. 

Los dejados. 
Son todos aquellos que permiten que les succionen el alma y no hay forma de evitarlo. Se victimizan tanto y se preguntan por qué las personas son así, pero no alcanzan a entender que son ellos mismos los que se ponen de pechito para que los demás roben la energía. 

No hay víctimas sin victimarios, no hay oprimidos sin tiranos; hacen simbiosis, toman lo más profundo de sus insatisfacciones emocionales y las ponen a disposición del otro, para así tener después armas para declararse víctimas y poder chupar la energía de quien se deje. 

Aprende a eliminar y neutralizar a los vampiros energéticos en este post.

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