Estaciones del Alma a través del Tarot


El siguiente articulo es un análisis de uno de los estadíos evolutivos que he notado estamos viviendo muchos en estos momentos. No creo que publicaré todas las estaciones del alma explicadas a través de los arcanos mayores del tarot, por el momento solo será EL LOCO, el inicio que también es fin, el poder del vacío que todo lo contiene, la nueva estructura con la flexibilidad que ofrece un lienzo en blanco y el apoyo que da un pasado ya transitado... para todos aquellos que estén vibrando en esta frecuencia actualmente y recorriendo esta parte del sendero estoy segura disfrutaran mucho su lectura...

El Loco (arcano 0) también es enumerado con el 22, ya que este al representar el viaje del alma inmortal, tiene los códigos del alfa y el omega, el principio y el fin en ascensión. El movimiento circular de la respiración.

El cero (0) se sustenta a sí mismo y representa la fuerza o manifestación de Dios. Ocupa un espacio que contiene todo, el punto de concentración de todas las fuerzas cósmicas. La mayor característica del cero es que forma el circulo sagrado, ya que es indivisible, indestructible, inmortal y trascendental; es decir, se expande en sí, hacia afuera a medida que ha dado inicio al movimiento interno. La fuerza vital antes de manifestarse en el espacio material. Matemáticamente hablando el cero significa la verdad absoluta. El cero marca el paso a un nivel de orden superior. También representa la fuerza inadvertida, secreta, que viene a incrementar la realidad a la que afecta, impulsándola hacia niveles superiores.

El 22, es la combinación del conocimiento espiritual consciente, con el uso apropiado y el control de las cosas materiales que ofrece el mundo incluyendo el cuerpo, situación que concede el estado perfecto del ser. El logro mayor que trae consigo el 22, es la capacidad de uso de las cosas materiales en todas sus formas y relaciones, con reverencia y respeto hacia todo y en especial hacia sí mismo. 

En el viaje de la vida, la supra-consciencia es quien guía este proceso; el instinto cósmico nos mantiene en conexión con todos los recursos y saberes que se encuentran apostados en el umbral de la consciencia para ser proyectado al universo mental de las formas. 

Más allá de toda razón está la sabiduría eterna, que nos muestra desde lo inmanifestado el soplo que nos impulsa a buscar nuestro destino en libertad de todas las barreras del condicionamiento, y con el placer innato que se traduce en la capacidad de disfrutar de la vida. Este es un viaje circular, en donde el alma se ve impulsada a recorrer la “senda del viajero” con el propósito de recolectar los frutos de su esfuerzo a través de los ciclos de existencia. 

El deseo de conocimiento y experiencias, es la chispa que enciende el fuego que insufla al corpus del vapor o prana para dar el impulso al cuerpo material. Así, el espíritu desciende por medio del alma, con el propósito de dar forma e impulso de vida al ser humano que se ha creado. Para luego ascender en el espiral de la existencia con mayor destreza y maestría.
Una vez impulsado a movilizarse, el alma sabe que ha comenzado el viaje más importante, y el cual significa lograr el auto-conocimiento y el autodescubrimiento de las leyes trascendentales; que le enseñarán a surgir como ser humano sin dañarse. El conocer o saber estar en el lugar oportuno, en el tiempo correspondiente y el actuar en consecuencia en la vida, es la verdadera destreza.

Una vez que el alma humana despierta al llamado del corazón, lo primero que recuerda o intuye es que en sí, obra un poder superior. La expresión de la creación en su propia esencia. La Consciencia Divina teniendo una experiencia humana. 
El estado primitivo y autentico del “Ser”, armoniza al alma con la de-velación de su consciencia andrógina, que combina las cualidades de las energías y principios: femeninos y masculinos en un ser totalitario ( la unidad de todas las partes). Este hecho sin precedente conlleva al descubriendo de las polaridades de la mente en el estado inferior, en comparación a la sabiduría que se encuentra emergiendo de lo profundo de su inconsciente. La unidad de los opuestos y la conjugación de todas sus partes internas y cósmicas, es una verdad suprema.

El alma individual comienza su experiencia a través de la separación y oposición de los elementos espirituales e intelectuales, para luego lograr un nivel paralelo que da paso a un estado de coexistencia pacifica entre ambos; acción que a su vez, genera la combinación del matrimonio alquímico entre: el aire y el fuego, para co-crear el agua y la tierra.

La característica de la Supra-Consciencias en conexión con el alma individual, es la capacidad de manifestar apertura, libertad, independencia, creatividad, gran potencial y la posibilidad de dar el gran salto siguiendo la voz del corazón. Sin embargo, lo más relevante es la alegría y confianza innata que son cualidades del estado al cual denominamos ”Niño Interior”, la inocencia del “SER” que radica en la certeza de su visión interna, usando la sabiduría intuitiva en lugar de la lógica convencional, que hace posible la concepción de la fe en la existencia, y el saberse y reconocerse bendecida, fruto de la creación, hijo e hija de la vida, de la tierra, del universo, el primer paso en el proceso de la manifestación, la idea que inspira la vida. La capacidad de vivir en el aquí y el ahora.

Este acontecimiento esta representado arquetípicamente en el Arcano: "El Loco”, que nos abre a un mundo lleno de aventuras y sentidos; que si bien, manifiestan el orden, su ímpetu radica en la capacidad de improvisar y accionar sin condicionamientos. Es la mente suprema, la puerta o el punto de inicio de la consciencia externa; que actúa en el inconsciente directamente, el cual esta en dos posiciones y tiene el poder de trasladarnos desde el mundo sutil o psíquico hacia el mundo concreto en donde actuara. 

Es el arquetipo que simboliza la interrelación entre las cosas mortales y las inmortales; por tanto, queda demostrado el viaje circular que nos indica que la vida es cíclica: alfa-omega-alfa.

El Loco nos habla del potencial que existe en todo ser humano y de la idea pura en acción directa con el instinto sabio. En el estado sublime del transito por los senderos de la vida y a través del viaje por los arcanos que marcan el camino, este va conociendo y expandiéndose desde su mundo interno hacia el conocer y entender el mundo externo; cosa que lo embute en el conocimiento de lo trascendental y le da un nuevo concepto de la vida. 

Por lo que cabe resumir que: El buscador se reconoce en el nivel subconsciente en donde se desencadena la fuerza indómita de la naturaleza esencial, con toda la pureza y majestuosidad, única del ente espiritual. Esta es la fuerza del conocimiento primitivo y fertil, que lo impulsa con el soplo divino de la creación y el cual no se haya bajo el control del hombre ni de su mente racional; razón por lo que, lo introduce en el caos primario a partir del cual la materia se cristaliza y emerge en orden. Lo nuevo que surge de lo antiguo y lo viejo; y por lo tal, el instinto se ve sustentado en la confianza de la naturaleza con que es movido, y en donde se renueva la inspiración en la guía inesperada de la consciencia cósmica que se recibe sin mayores prejuicios. El aire, representación del Espíritu juega un papel importante al igual que el elemento fuego en las culturas antiguas; el aire a pesar de no tocarse no verse actúa sobre las formas, transportando consigo el sonido vibracional de la transformación. el Espíritu proporciona la energía primordial que es el aliento de vida, para así construir en la materia, ya que es el Espíritu de todas las cosas vivas lo que mueve y hace posible la existencia, entendemos que es el poder que trae a la existencia el universo, todo lo creado.

El Loco tiene dos lecturas: una es donde representa un modelo y al mismo tiempo encierra una advertencia. Por un lado enseña la libertad de la consciencia que trasciende las cosas de este mundo, y por otra representa un aviso muy claro del peligro que lleva implícita tal elevación en la que no cabe la despreocupación, sentimiento de insuficiencia, irresponsabilidad, ilusionismo e imaginería, porque todas ellas pueden llevar a la locura.

Denota la llegada de un momento o tiempo nuevo. Sensación de bienestar y de gran inspiración, de pasarla bien y con poca o nada de preocupación, situación que favorece para llevar a cabo un proyecto, que no necesariamente se termine o realice. Las amistades y los viajes, idas y venidas forman en el momento actual el núcleo o centro de atención. 

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