Mandalas: Iniciando el Viaje

"El crear un mandala es una actividad universal.
Un ritual de autointegración."
~Jose Argüelles~
Debido a que el mandala es un reflejo de los principios divinos, crear uno se convierte en un viaje introspectivo y una actividad que nos centra, nos lleva a reajustar nuestra visión de la vida y a tomar decisiones mas acertadas y sabias.

Si estamos conscientes de que todo está conectado en los niveles más esenciales ¿por que a veces nos sentimos solos?, ¿de donde viene nuestra sensación de soledad cuando la ciencia y la religión nos enseñan que todas las cosas están ligadas unas a otras?, ¿acaso has olvidado que eres más que tu cuerpo? Uno de los poderosos usos del mandala en el campo espiritual es reconocer los conceptos mandálicos: conexión e integración completa con el todo; así es como se manifiesta en la vida, y mantener presentes estas verdades es acceder al espectro completo de lo divino.

El mandala puede ser usado como una herramienta personal y social para crecer. Es un símbolo potente para la integridad, el equilibrio, la armonía. Crear un mandala o usarlo como apoyo para la meditación puede acrecentar las cualidades mencionadas en nuestro propio ser. 

Podemos utilizar el mandala en situaciones difíciles como tratar con personas que están pasando por un mal momento, en caso de enfermedad, crisis, duelo... tenemos la capacidad de adaptarnos a cada momento y eso nos recompensa con el florecimiento energético de la vida misma. Ver la vida como un mandala es tener la capacidad de ver la naturaleza de la existencia: perfectamente integrada, continuamente cambiante. Se nos ofrece la oportunidad de olvidar los resentimientos, de cortar las ataduras del pasado. El observar el flujo y reflujo de las mareas puede procurarnos tranquilidad y convertirse en una experiencia espiritualmente enriquecedora.

El viaje mas significativo comienza cuando ponemos una intención especifica a la actividad de hacer un mandala. El circulo se convierte en un contenedor de tus ideas y emociones mas queridas. Organiza tus pensamientos alrededor de un punto central, que represente un tema o concepto particular, y expresa ideas y significados al escoger los símbolos y los colores que reflejan tu intención.

Estas rodeado de posibilidades infinitas. Sin importar la dirección que desees explorar, siempre estas en presencia de partes que integran un todo. Nada de lo que puedas ver está separado de tu propio ser, y el mandala que crees o uses para tu crecimiento personal es un aspecto más de la totalidad de la existencia misma.

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