Aleja a tus fantasmas

Una mujer agonizante pide a su marido:

“Cuando me muera, quiero que seas fiel a mi recuerdo. Si te casas con otra, mi fantasma vendrá a molestarte”.

El hombre jura ser fiel. Cuando ella muere le guarda luto, pero al cabo de seis meses se enamora de otra mujer.

El fantasma aparece para decirle:

“¡Te vigilo! ¡Sé lo que le dices, qué regalos le das, y te puedo repetir las palabras con que la cortejas!”

Sintiéndose así vigilado, el pobre hombre no puede hacer nada.

En el colmo de la angustia va a consultar a un monje budista Zen, y éste le dice:

“Bien, el fantasma sabe todo lo que haces… Entonces la próxima vez que se te aparezca, toma un puñado de arroz y pregúntale cuántos granos tienes en la mano.

Si te responde exactamente, es un fantasma de verdad. Si no te responde, significa que tú lo has inventado”.

Y así fue: cuando apareció el fantasma, el hombre le preguntó cuántos granos de arroz tenía en la mano. El fantasma se disolvió.

Inventamos nuestros propios fantasmas. Creemos vivir libremente en el presente y sin embargo estamos condicionados, maniatados, inhibidos por recuerdos. Estos recuerdos, impresos en nuestro cerebro, se nos manifiestan en la vida bajo formas de fantasmas. Creemos ver la realidad, cuando en verdad sólo vemos imágenes de nuestros sueños. Es necesario enfrentar esos fantasmas, ver qué es real y qué es producto de nuestro miedo. Visen exigía: “¡Deja a un lado los fantasmas y sé ante todo un hombre!” Estos fantasmas interiores nos dicen a cada momento “La vida es terrible, cuidado, huye, no la enfrentes tal cual es, disfrázala, disfrázala”. Y es así como la mayor parte de nosotros, por terror al mundo, lo transformamos en sueños, píldoras, actividades superficiales, y nos movemos en él perfectamente dormidos.

El monje del cuento afirma: “En tu puño tienes un número preciso, objetivo, de granos de arroz; tienes que saber cuántos granos tienes, es decir, tienes que saber cuál es la exacta realidad, afrontarla, trabajar en ella y construir una vida real, sin temor a ser lo que tienes que ser”.
Leer más>>

Dejando un mundo 3D sin salir de el

En la medida en que más nos vamos acercando a Diciembre, más se va sintiendo la presión del cambio. Movimiento en todos los niveles, terremotos en México y algunos países cercanos, el colapso en Europa a nivel político y económico, por mencionar algunos ejemplos. Y así como se moviliza el planeta y su gente en el exterior, también se moviliza y colapsa nuestro interior.

Dos procesos importantes comienzan a gestarse en nuestro interior y nuestra consciencia: La necesidad de una vida más sencilla y el deseo de libertad.
Ambos procesos representan la base del nuevo mundo y representan una confrontación con nuestros viejos paradigmas que aún sostienen un mundo material construido en base al trabajo, el sacrificio, el desgaste, la esclavitud, las compras compulsivas, la necesidad de reconocimiento en base a la material, la necesidad de llenar vacios emocionales o espirituales en base a la compensación de bienes materiales o dinero, el poder mal entendido, etc. Un lado de nosotros desea una vida en paz... libre... pero otra parte, aún vive con la esperanza de que los Gobiernos que dirigen los países, cambien las estructuras económicas y políticas por “el bien de todos”. Basta ver el colapso de Europa para darnos cuenta de esto. De manera colectiva, se desea esta libertad, sin embargo, no hemos considerado que el verdadero cambio NO tiene que ver con cambiar el mundo, ni sus estructuras, pues no estamos siguiendo la transformación del mundo en 3D sino estamos experimentando la transición del mundo 3D al 4D, es decir, no tenemos que luchar en contra de lo que no nos gusta, sino SOLTAR lo que no nos gusta, para poder elevarnos a experiencias diferentes. No se trata de pedir que cambien nuestras jaulas o nuestra cárcel... se trata de salir de ella.

Aunque el proceso mismo que estamos viviendo, nos obligará a reflexionar, creándonos la necesidad de encerrarnos en nosotros mismos, aislarnos, mientras podemos experimentar sentimientos de profunda tristeza (estamos abandonando creencias que fueron nuestra estructura de vida hasta ahora), te sugiero hacer estas palabras consciente y reconsiderarlas... es necesario ya SIMPLIFICAR NUESTRA VIDA, dejar el consumismo para volver a una vida natural. La abundancia y prosperidad no tienen nada que ver con la necesidad de esclavizarnos, sacrificando tiempo y vida por la obtención de bienes materiales superfluos. La abundancia y prosperidad tienen que ver con obtener lo que necesitas PARA LA EVOLUCIÓN DE TU ALMA sin sacrificios. Tu trabajo deberá apoyar tu evolución, dejándote el tiempo necesario para otras actividades diferentes y necesarias que también te permitan crecer y que están vinculadas a la creación, la creatividad es y será materia prima de nuestras próximas construcciones, por lo que todo lo que no vibre en ello, tenderá a disolverse, pues pertenece a la vieja energía donde lo importante era “hacer” sin rumbo ni meta, solo “hacer” por ser esto, un condicionamiento social perfectamente aprendido. No es tiempo de “hacer” es tiempo de SER. Hoy en día la libertad se convierte en nuestro mayor desafío, pues implica tener confianza plena en el proceso de la vida, en la provisión y la confianza en nosotros mismos, en nuestra Sabiduría personal que pueda manifestarse para mostrarnos los nuevos caminos. ESTAMOS DEJANDO UN MUNDO EN 3D SIN SALIR DE EL.

Harumi Puertos
www.rutasdelalma.com
Leer más>>

La historia del perro fiel

Una pareja de jóvenes tenía varios años de casados y no podían tener hijos. Para no sentirse tan solos compraron un cachorrito, el cual criaron como si fuera su propio hijo.

El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso can. El perro salvó en más de una ocasión a la pareja de ser atacada por los ladrones. Siempre era un perro fiel a sus dueños contra cualquier peligro.

Luego de 7 años de tener al perro, la pareja logró tener al tan ansiado hijo; la pareja estaba tan contenta con su nuevo hijo que disminuyeron las atenciones que tenían para con el perro. Éste se sintió relegado y comenzó a tener celos del bebé. Gruñía cuando sus dueños paseaban al bebé y no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante 7 años.

Un día la pareja dejó al bebé plácidamente durmiendo en la cuna, mientras preparaban una carne en la terraza, cual no sería su sorpresa, cuando al dirigirse al cuarto del bebé, ven al perro con la boca ensangrentada moviendo la cola.

El dueño del perro pensó lo peor, sacó un arma y en el acto mató al perro. Corrieron al cuarto del bebé y con gran asombro lo encontraron tranquilamente durmiendo. En la parte debajo de la cuna del bebé encontraron una serpiente degollada. El dueño lloró amargamente lamentándose: "He matado a mi perro fiel".

Cuántas veces hemos juzgado injustamente a las personas y, lo que es peor, las juzgamos y las condenamos sin investigar a qué se debe su comportamiento, cuáles son sus pensamientos y sentimientos.

Cuántos amigos fieles hemos "matado" por no aclarar una situación; muchas veces las cosas no son tan malas como parecen, sino todo lo contrario. La próxima vez que nos sintamos tentados a juzgar y condenar a alguien recordaremos La Historia del Perro Fiel...
Leer más>>

Efecto mariposa

Hay un blog que sigo desde hace tiempo y en el cual en días pasados se publicó un post que me encantó; quisiera compartirlo con todos ustedes, porque ¿quién sabe? podríamos ahora mismo estar formando parte de una nueva cadena misteriosa...

"Me obsesiona mucho esto. Tal vez te ayude. Sólo préstame atención un minuto. Imagina que sube a mi taxi un hombre cualquiera, me indica un destino y después, ya en marcha, nos ponemos a hablar. Primero hablamos de lo típico, ya sabes, del tiempo, del tráfico… pero poco a poco, casi sin querer, nos vamos adentrando en una de esas conversaciones que motivan, que alimentan, hasta el punto de variar nuestro estado de ánimo. Imagina que al llegar a su destino, el hombre me paga y sale del taxi con un semblante más alegre (fruto de la conversación que acabamos de mantener), y así continúa hasta llegar a la cafetería donde acostumbra a desayunar antes de entrar al trabajo. Imagina que pide un café con leche, como todas las mañanas, pero víctima aún de los efectos de aquel trayecto hoy se muestra especialmente jovial con la camarera. A ella le sorprende; no es fácil encontrar gestos simpáticos a las ocho y media de la mañana.

La camarera, sin querer, se contagia de esas buenas vibraciones y le da por acordarse de lo mucho que se divertía con su marido. Fue precisamente eso lo que le atrajo de él. Así fue como surgió el amor hace ya tantos años; no como ahora, que su vida en común hace aguas y están al borde del divorcio. ¿Por qué se perdió esa chispa?, se pregunta la camarera. Imagina que gracias al estado de ánimo del usuario de mi taxi, la camarera encuentra el empujón que necesita para darle una última oportunidad a su marido. Le llama por teléfono y en tono divertido le propone volver a pasear por ese parque, el mismo que frecuentaban cuando eran novios. El marido accede contagiado por el estado de ánimo de ella, contagiada a su vez por el buen humor de aquel cliente. Los dos acuden al parque, y recordando con humor los viejos tiempos, vuelve la chispa, y acaban anulando los papeles del divorcio. Meses después la camarera queda embarazada. Será niño. Buscan nombres al azar y al final se deciden por Daniel. No lo saben, ni lo sabrán nunca, pero Daniel es mi nombre, el nombre de aquel taxista que cambió sin querer sus vidas.

Ya sé que es mucho imaginar, pero todo es posible. Da vértigo pensar por un momento en el descomunal poder que esconde el efecto mariposa. Cualquier gesto tuyo y sin que tú lo sepas puede variar para siempre el curso de otras vidas, y éstas el de otras y así sucesivamente en un orden exponencial de dimensiones cósmicas. Lo que intento decir es que eres esencial en esta vida. Que aunque no lo sepas, formas parte de un engranaje perfecto. Así que ánimo. El futuro del mundo entero depende de un pequeño gesto tuyo. No lo olvides."

Leer más>>

¡Crea!

“Tengo mi propia versión del optimismo.

Si no puedo cruzar una puerta, cruzaré otra o haré otra puerta.

Algo maravilloso vendrá, no importa lo oscuro que esté el presente.”

Rabindranath Tagore
Leer más>>

Breves Esotéricas: Prende una Vela



El fuego enciende, el fuego transmuta, el fuego consume nuestros bloqueos y limitaciones.

Al encender una vela transmutamos la energía a través del fuego sagrado, activando nuestra energía y reconectandonos con nuestro poder personal a través de las formas, el color y los elementos vibracionales que le acompañan.

Leer más>>

Desobediencia consciente

A un nivel más o menos consciente, somos muy obedientes a las órdenes que nos dieron nuestros padres. Cuando desobedecemos, fracasamos... a menos que tomemos plena consciencia de ello y hagamos una reprogramación personal.
Lo ejemplificamos en cuatro tipos de fracasos:

Fracasos intelectuales: no logras los estudios que deseas.
Orden: “Tienes que ser abogado como tu padre”.
Consecuencia: Cuando estás a punto de lograr la licenciatura en psicología, tienes un accidente.

Fracasos emocionales: no logras una relación emocional satisfactoria.
Orden: “Nunca encontrarás a alguien que te quiera”.
Consecuencia: Cada novio que tienes, termina dejándote.

Fracasos creativos: no logras ser padre o madre/ no logras expresar tu arte.
Orden: “Los hijos sólo traen problemas”/”los artistas son unos muertos de hambre”
Consecuencia: Te buscas una pareja estéril/En tu primera exposición se queman los cuadros.

Fracasos materiales: no logras ganar el dinero que mereces con tu trabajo.
Orden: “El dinero es algo sucio”.
Consecuencia: Cuando estás a punto de prosperar en tu negocio, haces una inversión equivocada y lo pierdes todo.

Busca en qué has fracasado y reflexiona: 
¿Estoy obedeciendo a alguna de las órdenes que me dio mi familia?

Aprende sobre el Síndrome de Desaprobación Paterna en nuestro Curso de Rebirthing
Leer más>>

- plática y + acción


Leer más>>

Lo + leído esta semana