~ Tiempos ~

Más Reflexiones en nuestro álbum de Facebook.

Leer más>>

Día libre al Juez (o a la Jueza, según corresponda)

¿Cuantas veces hemos hablado de la relatividad de las cosas? ¿de que nada es bueno ni malo, simplemente ES...?

Bueno, el día de hoy traemos un ejercicio muy interesante para probar esta forma... este nace a través del blog de Mimy, donde ella nos propone un interesante experimento, el cual retomamos y les invitamos a probar...
El ejercicio consiste en dejar de juzgar absolutamente todo lo que percibimos durante un día.... ¡si! darle el día libre al juez que cargamos sobre nuestros hombros, no enjuiciar ninguna situación, persona ni hecho que nos rodea... y esto incluye no emitir juicio alguno, inclusive sobre nosotros mismos! 

No juzgar a nada ni a nadie durante 24 horas.... el día libre para nuestro juez interno... tal vez en el camino encontremos nuevo personal que nos acompañe como la paciencia, la flexibilidad, la sabiduría....

Y esto no significa que el juez no retome su labor; simplemente todos necesitan vacaciones de vez en cuando.  Ya sea que tu juez o jueza sea severo o relajado, intenta darle un descanso, puede que se niegue, que se vaya con gusto o que llame cada cinco minutos, cualquiera que sea tu experiencia seguramente aprenderás algo positivo que incorporar en tu día a día. 

La experiencia de Mimy: 

"Comprobé la tendencia a realizar juicios casi inmediatos y demasiado prematuros, que es bueno porque es fruto de la experiencia, pero también puede limitarnos a probar y hacer.. porque con anticipación lo estamos calificando de malo o negativo. 

Me percaté de la severidad con que a veces nos juzgamos a nosotros mismos...es cierto, gran parte de tiempo somos nuestros críticos más duros y nos damos las peores sentencias por cada error... ¨

Leer el post original de Mimy >>>

Cuentanos tus experiencias 
en un comentario o en Facebook :)
Leer más>>

Atmanjali Mudrá: El Mudrá del Amor

También llamado “Añjali mudrá” o “Pranamasana”, este gesto es conocido en todo el mundo ya que se asocia a la oración en diversas religiones, aunque su origen es hindú y se realiza desde hace milenios. Seguro que más de una vez lo has realizado, pero ahora vas a descubrir todo el poder que reside en él para que a partir de ahora seas consciente de las energías que mueves cuando lo realizas. También se usa como saludo, inclinando la cabeza hacia adelante en señal de gratitud y reverencia hacia el projimo, como Ser sagrado que es. 
Este Mudrá se forma uniendo las dos palmas de las manos, a la altura del pecho, posición que se utiliza mucho para hacer oración o como gesto de plegaria, por lo que se recomienda para realizar peticiones estando en conexión con nuestro Ser más profundo; aunque realmente su potencia máxima se obtiene al mantener las palmas de las manos unidas y elevarlas por encima de la cabeza. El circuito creado por la unión de ambas manos canaliza la energía que surge desde el cuarto chakra o chakra del corazón, lo que nos conecta con la fuerza del Amor; es un Mudrá que ayuda muchísimo, ya que canaliza la energía del Amor en ambas palmas de las manos, haciendo un reciclaje perfecto de ella en todo nuestro sistema energético. 

Unir ambas manos también es un gesto de equilibrio interno entre las energías femenina y masculina, “yin yang”, entre los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro. Mientras que la mano derecha simboliza la sabiduría, la energía superior o el espíritu, la mano izquierda simboliza lo terrenal. 
Este mudra tiene propiedades en cuatro planos: 

En el plano físico: introduce y regenera la energía corporal fortaleciendo nuestro sistema inmunológico y nos aporta mucha más fuerza y vitalidad. 

En el plano mental: calma nuestra mente y clarifica nuestros pensamientos. Armoniza los hemisferios derecho e izquierdo de nuestro cerebro para que trabajen coordinados. 

En el plano emocional: establece un equilibrio y una gran paz en nuestro interior. Nos relaja y permite que serenemos nuestras emociones. Además nos aporta una sensación de liberación de nuestras cargas pesadas. 

En el plano espiritual: nos pone en contacto directo con dios y la energía que tiene para nosotros. Además es ideal para pedir cualquier tipo de deseo que salga de corazón a nuestra divinidad. 

¡Recuerda! 
Los mudrás se practican con una presión ligera de los dedos hasta sentir un flujo de energía por el cuerpo, mientas que las manos están completamente relajadas.

Más sobre Mudrás >>>

Leer más>>

Dhyana Mudrá: Mudrá del Vacío

Este Mudrá tiene como fin exclusivo la meditación, buscar el vacío de tu mente, para que puedas encontrar al Ser Interno que llevas dentro; realizar este mudrá acompañado de concentración absoluta en la respiración, logra eliminar el estrés y la presión mental, también ayuda a eliminar los pensamientos cotidianos y encontrar la paz, así se logra el vacío de la mente y puede proceder a entrar en contacto con la esencia de vida interna, tu espíritu, tu Yo Superior. 
Para realizar el Dhyana Mudrá, los dedos de cada mano se colocan juntos, flexionando las manos para formar un cuenco, ponemos la mano derecha encima de la izquierda y se unen los pulgares, esta formación se colocara a la altura del ombligo. 

El mudrá del vacío es muy conocido especialmente en las religiones orientales puesto que va unido a la meditación. Es el mudrá más tradicional que existe para meditar, por la comodidad y tranquilidad que aporta. Su fuerza se deriva del establecimiento de un círculo de energía que recorrerá todo el cuerpo. Además del simbolismo relacionado con el cuenco vacío que emula la limpieza y sencillez interior. 

Este mudrá tiene propiedades en tres planos:


En el plano mental: elimina el estrés y la presión mental. Procura paz a nuestros pensamientos y elimina aquellos que nos estén haciendo daño.
 

En el plano emocional: limpia y renueva la energía emocional, sanando las heridas del pasado y esperanzándonos para el futuro. 

En el plano espiritual: es sin duda para lo que se utiliza con más frecuencia, pues despierta la sabiduría que hay en nuestro interior y nos pone en contacto con nuestra propia divinidad. Además nos introduce en el Todo y nos permite vivir experiencias muy elevadas y espirituales. Ayuda a despertar la conciencia.

¡Recuerda! 
Los mudrás se practican con una presión ligera de los dedos hasta sentir un flujo de energía por el cuerpo, mientas que las manos están completamente relajadas.

Más sobre Mudrás >>>

Leer más>>

El Mudrá de Luz

El Mudra de Luz es una técnica de meditación y oración efectiva y práctica que se enriquece con su uso. 

Armoniza nuestro cuerpo, mente y espíritu al conectarnos con lo divino dentro del Ser. 

El Mudrá de Luz recrea fácilmente, el estado de Paz que todos anhelamos sentir.  

1. "Yo soy luz" 
Palmas hacia arriba, dedo índice y pulgar unidos, formando un círculo. 

2. "Yo soy Vida" 
Una mano sobre la otra formando una copa vacía 

3. "Yo soy Amor" 
Ambas manos sobre el corazón. 

4. "Yo soy Belleza" 
Puños sobre el pecho. 

5. "Yo soy la dulce Verdad" 
Dedos sobre los labios. 

6. "Yo veo sólo lo iluminado" 
Dedos sobre los ojos. 

7. "Yo soy mis alegres pensamientos" 
Dedos sobre la frente. 

8. "Que yo los junto en uno solo" 
Manos unidas en oración en el centro de la frente. 

9. "Y se lo ofrezco como mi regalo a Dios" 
Extender los brazos abiertos al cielo. 

10. "Mi voluntad y la tuya son la misma" 
Manos en oración bajo el mentón. 

11."Yo vivo desde mi corazón" 
Manos unidas al corazón.

12. "Y le doy todo mi Amor al mundo" 
Palmas hacia arriba, abiertas sobre las piernas.

¡Recuerda! 
Los mudrás se practican con una presión ligera de los dedos hasta sentir un flujo de energía por el cuerpo, mientas que las manos están completamente relajadas.
Leer más>>

Prithvi Mudrá: El Mudrá de la Tierra

“Prithvi” significa “tierra”, este mudrá se considera el gesto de la Tierra o mudrá de lo terrestre, por lo que equilibra los elementos de la Tierra; también conocido como el mudrá de la energía y de la vitalidad. 
Para realizar este Mudrá une las puntas de tu dedos pulgar y anular en ambas manos, el resto de los dedos permanecerán extendidos, mantén pegados el dedo índice y medio. Se recomienda que lo acompañes con cualquier tipo de meditación relacionada con las energías de la Madre Tierra o visualizaciones para manifestar un deseo material. 

Este es el mudrá de nuestra amada y apreciada Madre Tierra; actúa directamente sobre el chakra raíz, centro de nuestra energía vital, despertando todos sus poderes, proporciona un equilibrio sobre la energía terrestre y compensa estados de cansancio o agotamiento, causando revitalización; ademas, al ser el chakra raíz el relacionado con las cuestiones más materiales, nos puede ayudar con asuntos como la búsqueda de empleo, casa, dinero, etc. 

Con este mudrá despiertas toda la confianza en la vida y en ti mismo que necesitas. Te ayuda a sentirte seguro y con la fe suficiente en que tendrás un tránsito firme y sólido en la vida. Es ideal para aquellas personas que se sienten inseguras o son muy tímidas. Así pues, en momentos de baja energía o sensación de inestabilidad, este mudrá nos ayuda a centrarnos, conectar con la energía terrestre y sentirnos más seguros de nosotros mismos. 

Realizando este mudrá con mucha fe todos los días, podemos ver realizados nuestros deseos más materiales. Por otro lado, si necesitas perfeccionar tu conexión con las fuerzas terrenales, con nuestra Madre Tierra, para nutrirte de su energía y canalizarla, este es el mudrá indicado. 

Algunas de sus propiedades en diversos ámbitos de nuestra vida pueden ser:  

A nivel físico: actúa sobre el hígado, el estómago y la piel. 
A nivel mental: proporciona estabilidad interior y seguridad en uno mismo. 
A nivel emocional: aumenta la felicidad, ayuda a mejorar la paciencia y la tolerancia; los prejuicios o una visión cerrada de la vida se reducen practicándolo. 

¡Recuerda! 
Los mudrás se practican con una presión ligera de los dedos hasta sentir un flujo de energía por el cuerpo, mientas que las manos están completamente relajadas.

Más sobre Mudrás >>>


Leer más>>

Shunya Mudrá: Mudrá de la Sabiduría

Este mudrá requiere que lo ejecutes en las dos manos. Para realizarlo, une el dedo pulgar con el dedo medio de ambas manos, el resto de los dedos quedan extendidos; con esta posición lo que se pretende, es conectarnos con la sabiduría universal. 

Cuando hagas tus relajaciones, utiliza este Mudrá y cosas importantes surgirán en lo mas profundo de tu consciencia; se recomienda que lo acompañes de algún tipo de meditación de sanación del pasado y apertura espiritual. Este es un mudrá muy interesante que nos pone en contacto con esa parte de nosotros mismos a la que pocas veces prestamos verdadera atención: nuestra voz interior. 

Todos nosotros llevamos una gran sabiduría que está por despertar y que puede ser despertada con este sencillo gesto de la mano. Está directamente relacionado con el quinto y sexto chakra. Este es un mudrá para realizar con calma y muchas ganas de descubrir cosas en nuestro interior y en nuestra vida que deben ser solucionadas. Es ideal para meditaciones profundas. 

Básicamente lo que hace este mudrá es ponerte en contacto con tu espíritu para que escuches sus sabios consejos y sus importantes mensajes sobre ti mismo y sobre tu vida. Se abre así tu capacidad de escuchar atentamente. De este modo esa escucha y comprensión se materializan en tu vida a modo de una mejora de tus relaciones personales ya sean de amor o de amistad. Prestar más atención a cómo se sienten los demás te ayuda a comprenderlos un poco mejor. 

A su vez, esta capacidad de escucha emanada de lo más profundo de tu ser, te permite descubrir tu karma. Así realizando con frecuencia este mudrá podrás ponerte en contacto con esas heridas del pasado, escucharlas atentamente para comprender que debes sanarlas. 

¡Recuerda!  
 Los mudrás se practican con una presión ligera de los dedos hasta sentir un flujo de energía por el cuerpo, mientas que las manos están completamente relajadas.

Más sobre Mudrás >>

Leer más>>

Jñana (Gyan) Mudrá: Mudrá de la Armonía

Sin duda alguna, este es uno de los mudrás más conocidos a nivel universal. Especialmente utilizado en la religión budista, ha llegado hasta nuestros días como uno de los mudrás más favorecedores para la meditación.


La práctica de este mudrá se recomienda para desarrollar paz mental, concentrar la mente y agudizar la memoria. Utilizado también para la elevación espiritual y desarrollo de la creatividad. 
Este mudrá actúa a nivel anímico y espiritual, ayudando a la receptividad y a la calma, mejorando los estados de tensión.
La posición de las manos para este mudra es muy simple: La punta del dedo pulgar toca la punta del índice, mientras el resto de los dedos quedan estirados relajadamente, logrando que se cierre un circuito de energía, lo cual nos permitirá, al relajarnos, entrar en una armonía perfecta, estimulando así el conocimiento y la conciencia. El Gyan Mudrá, en esta forma, proporciona receptividad y calma. 

Variante del (Jñana) Gyan Mudra
Existe una variación de este mudrá, conocida como Gyan Mudra Activo

La única diferencia es, que la primera falange del dedo índice (la parte del dedo donde queda tu uña) queda por debajo de la primera falange del dedo pulgar; esta variante se utiliza para adquirir conocimiento de forma activa. 


Ambas versiones del mudrá actúan a nivel anímico y corporal, simbolizando armonía de la conciencia y el conocimiento.

Algunas de sus aplicaciones, en diversos ámbitos de nuestra vida, pueden ser: 

En el plano físico: alivia los desórdenes del sistema nervioso. 

En el plano mental: nos aporta una mayor facilidad de concentración y atención. Estimula la memoria. 

En el plano emocional: despierta una sensación de ternura y afectividad. 

En el plano espiritual: nos pone en contacto directo con la sabiduría y conocimiento de la divinidad. 



¡Recuerda! 
Los mudrás se practican con una presión ligera de los dedos hasta sentir un flujo de energía por el cuerpo, mientas que las manos están completamente relajadas.

Más sobre Mudrás >>>

Leer más>>

Mudrās: Gestos sagrados

Dentro del budismo y el hinduismo, un Mudrá es un gesto sagrado hecho generalmente con las manos (ya que, aunque menos conocidos, hay mudrás realizados con otras partes del cuerpo como el kechari mudrá que se hace con la lengua), el cual posee cualidades específicas que favorece al practicante y es capaz de llevarlo a diferentes estados de consciencia. En el hinduismo se considera que hay 24 mudrás principales. Junto con los asanas (posturas corporales), los mudrás se emplean en la meditación budista y en el yoga hinduista. 

El sustantivo mudrā proviene del adjetivo sánscrito mudrá, que significa “alegre, gozoso”, y que a su vez proviene del sustantivo mud “gozo”. Mudrā también significa “sello” o “anillo para sellar” (que era un símbolo del rey). Probablemente el uso más generalizado de los mudrás es en la meditación, pero también tienen otros usos, como por ejemplo la sanación. Las posiciones que se realizan, abren o cierran circuitos de energía, según lo requiera un trabajo determinado. 

En las manos, este trabajo energético se logra con las diferentes posiciones de los dedos; debemos recordar que las manos son una zona refleja de todo el cuerpo. Diferentes culturas atribuyen distintos significados para cada zona de la mano. Por ejemplo, en la cultura China, a cada dedo le corresponde el meridiano que pasa por allí. Así pues, viendolo desde este punto de vista, si junto los dedos indice y pulgar lo que hago es crear un circuito, unir dos meridianos que producen un determinado efecto energético. Pero esta no es la única explicación, ni mucho menos, los dedos también representan los cinco elementos, cinco Chakras, zonas reflejas del cuerpo como los órganos, planetas y constelaciones, aspectos de la personalidad, etc. Como puedes ver para cada mudrá existen múltiples interpretaciones, lo que hace que el uso de los mudrás sea aun más misterioso. 

En siguientes publicaciones conoceremos mudrás con significados específicos, para efectos de trasladar nuestra consciencia a un nivel requerido, o para hacer algún trabajo determinado.

Más sobre Mudrás >>>

Leer más>>

Lo + leído esta semana