Cumples con tu misión

Una mariposa me habló del brillo de tus ojos. La abeja dijo que había miel en tu corazón. Has despertado de un largo sueño. Estás listo. Tu vibración fluye a través del entramado cósmico por donde la gracia divina se expande. Estás conectado a la Fuente. Eres Uno con la existencia. No porque sí puedes sobreponerte a la adversidad. Aunque a veces dudes, tu fuego interno es guía y propulsor de esperanza. Cumples con tu misión.


¿Acaso no creías en la magia? Estas palabras traen el eco fulgurante de tus acciones conscientes. Es necesario que comprendas el alcance de tu consistente labor. Sonreirás al escuchar este mensaje. Una energía ancestral recorrerá todo tu cuerpo. La luz se esparce en virtud a tu coraje de permanecer con el corazón abierto.


Es tu espíritu quien inspira cada una de estas letras, como una forma de honrar tu esfuerzo y consagración al servicio de auxiliar aquellas almas que aún permanecen atrapadas en la ilusión. Soy un nexo para que puedas sentir la fuerza y el alcance de tu propia energía, expresándose de un modo diferente. Eres amado. Tu actitud infunde confianza. Tu valor transfiere fervor.


Esta es una señal inconfundible de que no te extraviaste. Peregrinas por la senda que más se ajusta a tu propia evolución. Estás haciendo lo correcto. No admitas que te aprisionen con falsas promesas, que sólo ambicionan mutilar tus alas. La intuición es tu aliada. Continua escuchando la voz de tu corazón, contiene la sabiduría capaz de guiarte en medio del caos, para que siempre te muevas a través del amor.


Mil veces gracias, incansable peregrino, por humanizar sin renunciar ante la presión del entorno. Al liberar tu esencia pura, ayudaste a parir un hombre nuevo. La alegría es el símbolo de la luz, jamás dejes de reír. Gozá de tu paz interna. Transitas por buen camino. Las estrellas brillan, el cielo celebra.

Cumples con tu misión.

Autor:
Julio Andrés Pagano
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Buscando...

"Usted perdone"-le dijo un pez a otro,-"es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado".

-El Océano-respondió el viejo pez-es donde está ahora mismo.
-¿Esto? Pero si esto no es más que agua...Lo que yo busco es el Océano, replicó el joven pez.

-Deja de buscar, pequeño pez. No hay nada que buscar. Sólo tienes que estar tranquilo, abrir tus ojos y mirar.
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Ser como las flores

Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?. Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes.

Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.

- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.

- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.

- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse.

Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien.

Ésto, es vivir como las flores.
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Cambios

Antes que nada una disculpa enorme por haber tenido un tanto abandonado este espacio por algunas semanas, pero estamos de vuelta y con mucho material que compartirles...poco a poco iremos publicando los posts correspondientes.


Tambien por este post les aviso que esten muy al pendiente pues tendremos algunos cambios en "Esencia del Ser", cambios que esperamos sean beneficos para todos y que nos hagan llegar a muchisimas mas personas para prepararnos ante los cambios ya palpables que se estan dando dia a dia en nuestras conciencias...estos cambios afectaran principalmente al apartado de nuestra tienda virtual, asi que no dejen de visitarnos o bien suscribanse al boletin y sean los primeros en enterarse!!!


Muchas gracias por su paciencia y por seguir este rincon dia con dia, agradecemos los comentarios de todos aquellos expresando su agrado por esta web, asi como sus sugerencias y aportaciones...mil gracias y esperamos seguir contando con su presencia.


Nos estamos leyendo con nuevo contenido y actualizaciones!!!
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El Alma y el Sol


Habia una vez una pequeña Alma que dijo a Dios:
- ¡Ya se quien soy!
Y Dios le contesto:
- ¡Maravilloso! ¿Quieres eres?
La pequeña alma contestó a toda voz.
- ¡Soy la luz!
Dios sonrió ampliamente:
- Así es – exclamó - Tu eres la Luz.
La pequeña alma estaba feliz, porque había comprendido lo que todas las almas del reino trataban de entender.
-¡Hurra! ¡Esto es fantástico¡

Pero poco después ya no le bastó con saber quien era. Sentía cierta inquietud en su interior, porque quería ser lo que era. Así, la pequeña alma volvió a hablar con Dios (lo cual no es mala idea para todas las almas que quieren ser Quienes Son realmente), para comunicarle sus ideas:

-¡Hola, Dios! Ahora que ya se quien soy, ¿es bueno serlo?
Dios respondió:
-¿Quieres decir que deseas ser Quien Ya Eres?
-Pues... veras. Una cosa es saber Quien soy, y otra muy distinta es serlo realmente. Quiero sentir como es ser la luz.
-Pero si ya eres la luz -Repitió Dios, sonriendo otra vez-.
-¡Si, pero quiero saber como se siente serlo! -exclamo la pequeña alma.
-Creo que debí imaginármelo -repuso Dios, riendo-, Tu siempre has sido la más aventurera- y, tras un instante, la expresión de Dios cambió- Pero hay una cuestión...
-¿Que es? pregunto la almita.
-...Que no existe otra cosa además de la luz. No creé otra cosa que lo que tú misma eres. Así, no hay un modo sencillo para que experimentes Quien eres, puesto que no hay nada que no seas.
-¿Como?- repuso la Pequeña Alma inocente, estaba un poco confundida.
-Piénsalo de este modo. Eres como una vela en el sol. Ya estas allá, junto con millones y millones de otras velas que forman el sol.
Y el sol no podría serlo sin ti, porque le faltaría una de sus velas, y así no podría brillar tanto. Pero saber que eres la luz estando dentro de la luz... ese es el problema.
-Tu eres Dios, ¡ya se te ocurrirá algo!
Dios volvió a sonreír:
-Ya pensé en algo. Puesto que no puedes sentirte la Luz al estar en ella, te rodeare de oscuridad.
-¿Qué es la oscuridad?
-Es aquello que tú no eres.
-¿Tendré miedo de la oscuridad?- gimió la almita.
-Solo si así lo quieres- respondió Dios- A decir verdad, no hay nada que temer, a menos que así lo decidas. Nosotros inventamos todo eso. Fingimos.
-¡Ah!- exclamo la pequeña alma, que ya se estaba sintiendo mejor.
Entonces Dios explico que, para poder experimentar cualquier cosa, se requiere de su opuesto.

-Ese es un gran don, porque sin el no podrías conocer como es todo lo demás. No podrías saber que es lo Caliente sin lo frío, el Arriba sin el Abajo, lo Rápido sin lo lento. No podrías saber que es la izquierda sin la derecha, el Acá sin el Allá, el Ahora sin el Después. "Y así - concluyo Dios -, al verte envuelta en la oscuridad, no cierres el puño ni alces la voz para maldecirla.
"Mas bien, sé Luz entre las tinieblas,y no te enojes por ello. De ese modo sabrás Quien Eres Realmente, y también los demás, lo sabrán.
Permite que tu luz brille para que todos sepan que eres alguien muy especial.”

-¿Quieres decir que esta bien que los demás sepan que soy alguien muy especial?- inquirió la Pequeña Alma.
-¡Por supuesto!- rió Dios- ¡Esta muy bien! Pero recuerda que "especial" no quiere decir "mejor".¡ Todos son especiales, cada uno a su modo! Pero hay muchos que no lo recuerdan. Entenderán que esta bien que sean especiales solo cuando tu mismo sepas que esta bien ser especial.
- ¡Fantástico! - exclamo la almita, quien bailaba, reía y daba saltos de felicidad.- ¡Puedo ser todo lo Especial que quiera!
- Si, y puedes serlo a partir de ahora mismo - agrego Dios, quien bailaba y saltaba y reía con la pequeña Alma.- ¿Que parte de lo especial quieres ser?
- ¿Qué parte de lo especial? No te entiendo.
- Veras... - le explicó Dios- : ser la Luz es ser especial, y eso esta hecho de muchas partes. Ser generoso es ser especial. Ser amable es ser especial. Ser creativo es ser especial. Ser paciente es ser especial. ¿Se te ocurren otros modos de ser especial? La pequeña Alma quedo en silencio por un instante:
- ¡Se me ocurren muchas formas de ser especial! - Exclamó luego - Es especial ayudar a los demás. Es especial compartir. Y ser amistoso también es ser especial. ¡Ser considerado con los demás es ser especial!
- ¡Así es! - concordó Dios. - Y tu puedes ser todas esas cosas, o cualquier otra parte de lo especial que desees ser, en cualquier momento. Eso significa ser la Luz.
- ¡Ya se lo que quiero ser! - anuncio la Pequeña Alma, muy emocionada. - Quiero ser la parte de lo especial llamada "perdonar". ¿No es especial perdonar?
- Oh, si - aseguro Dios - Eso es muy especial.
- Entonces, eso quiero ser. Quiero perdonar. Quiero experimentarme a mi misma de ese modo.
- Bien - dijo Dios - Pero hay algo que debes saber. - La Pequeña Alma comenzaba a impacientarse. Parecía que siempre había complicaciones -

- ¿De que se trata? - suspiró.
- No hay nadie a quien perdonar.
-¿Nadie? - la Pequeña Alma apenas podía creer lo que estaba oyendo.
-¡Nadie! - repitió Dios - Todo cuanto hice es perfecto. No hay una sola alma en toda la creación que sea menos perfecta que tu. Mira a tu alrededor.

Entonces la Pequeña Alma se dio cuenta de que se había reunido una gran multitud. De todo largo y ancho, de todos los rincones del Reino, habían venido almas, porque se había corrido la voz de que la Pequeña Alma sostenía una extraordinaria conversación con Dios, y todos querían oír lo que decían. Viendo a las incontables almas reunidas, la almita tuvo que coincidir: nadie parecía ser menos maravilloso, menos magnifico o menos perfecto que ella misma. Tal era el esplendor de las almas reunidas y tan brillante era su Luz, que la Pequeña Alma apenas podía sostener su mirada.

-¿A quien perdonar entonces? - pregunto Dios.
-¡Oh, creo que esto será muy aburrido!. - Gruño la almita - . Quería experimentarme como El Que Perdona. Quería saber como es esa parte de lo especial.
Y, así, supo como es estar triste. Pero entonces un Alma amistosa salió de entre la multitud:
- No te preocupes Pequeña - le dijo- Yo te ayudaré.
-¿De verdad? - replicó, con el rostro iluminado - ¿Pero que puedes hacer?
- Puedo darte a alguien para que lo perdones.
-¿Puedes?
- ¡Desde luego! - canturreo el Alma amistosa - Puedo ir a tu siguiente vida y hacer algo para que lo perdones.
- Pero... ¿Por que habrías de hacerlo? - preguntó la Pequeña Alma---. ¡Tú que eres un Ser de tan absoluta perfección! Tú que vibras con gran rapidez creando una luz tan brillante que apenas puedo verla! ¿Que podría hacer que frenaras tu vibración hasta que tu luz se hiciera oscura y densa? ¿Que podrías hacer tú, que eres tan ligera como para bailar en las estrellas y desplazarte por el Reino a la velocidad del pensamiento, entraras a mi vida y te volvieras pesada como para hacer una cosa tan mala?
- Es muy fácil - repuso el Alma Amistosa- Lo haría porque te amo.

A la Pequeña Alma le sorprendió la respuesta.

- No te asombres - le dijo el Alma Amistosa - Tu hiciste lo mismo por mi. ¿No lo recuerdas? Hemos bailado juntas muchas veces, por eones y eras. Durante todos los tiempos y en muchos lugares hemos jugado juntas. Simplemente no lo recuerdas, Ambas hemos sido todas las cosas. Ya fuimos el Arriba y el Abajo, la Izquierda y la Derecha. Fuimos el Acá y el Allá, el Ahora y el Después, Fuimos lo Masculino y lo Femenino, lo Bueno y lo Malo. Tú y yo Fuimos la victima y el villano.
-Así, nos hemos reunido muchas veces – continuó - la una dando a la otra la oportunidad exacta y perfecta para expresar y experimentar Quienes Somos Realmente.
De ese modo - añadió el Alma Amistosa - llegaré a tu próxima vida y seré el "malo". Haré algo realmente terrible, y entonces podrás experimentarte como El Que Perdona.

-¿Que harás? - preguntó la Pequeña Alma, un poco nerviosa - ¿Que puede ser tan terrible?
- Oh, ya pensaremos en algo - replicó el Alma amistosa, con un guiño. Segundos después, pareció tornarse muy seria y murmuro:
- Tienes razón en algo.
-¿En que? - quiso saber la almita.
- Tendré que frenar mi vibración y hacerme muy pesada para hacer ese algo no tan bueno, Fingiré que soy alguien muy distinto a quien realmente soy. Por eso te pediré un favor a cambio.
- ¡Si, lo que quieras - exclamó la Pequeña Alma y comenzó a cantar y bailar - Podré perdonar, podré perdonar!

Pero noto que el Alma Amistosa seguía muy callada.

-¿Que quieres? - le pregunto- ¿Que puedo hacer por ti? ¡Eres todo un ángel por estar dispuesta a hacer tal cosa por mi!
- ¡Claro que el Alma Amistosa es un ángel! - interrumpió Dios- ¡Todos lo son! Siempre recuerda eso: que sólo Ángeles os envío.

Así, la Pequeña Alma quiso mas que nunca satisfacer la petición del Alma amistosa:

- ¿Que puedo hacer por ti? - volvió a preguntar.
- En el momento que te golpee y te despedace - repuso el Alma Amistosa - Cuando te hago lo peor que pudieras imaginarte, en ese mismo instante...
- ¿Que? - interrumpió la Pequeña Alma - ¿Que...?

El Alma amistosa esta aun mas seria:

- Recuerda quien soy realmente.
-¡Si, así será! - exclamó el Alma Inocente - ¡Te lo prometo! Siempre te recordare tal y como te veo aquí y ahora.
- Muy bien - repuso el Alma Amistosa - porque pondré tanto empeño en fingir, que olvidare quien soy. Y si tu no me recuerdas como soy realmente, no podré acordarme durante mucho tiempo. Y si olvido quien soy, incluso tu olvidaras Quien Eres, y las dos estaremos perdidas. Entonces necesitaremos que venga otra alma para que nos recuerde a Ambas Quienes Somos.
- ¡No, no será así! - prometió otra vez la Pequeña alma - ¡Te recordaré! Y te agradeceré por darme ese don, la oportunidad de experimentarme como Quien Soy.

Así acordaron, y La Pequeña Alma fue hacia una nueva vida, emocionada por ser la Luz, que era muy especial, y por ser esa parte de lo especial que se llama Perdonar. Y esperó ansiosamente poder experimentarse como Perdón y agradecer lo que hiciera la otra alma para que fuera posible. En todo momento de esta vida, cada vez que apareció en escena una nueva alma, ya fuera que trajese felicidad o pesar ( y especialmente si traía pesar), la Pequeña Alma pensó en lo que Dios le dijo:

"Siempre recuerda que no os envío mas que Ángeles"
Todos somos la Luz...
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